miércoles, 16 de noviembre de 2011

Coca cola, El arma AntiNomuertos

Solo había un Problema Para ir a aquel Supermercado, Qué por el Camino había más No muertos que Metros Cuadrados en el suelo, Solo había Dos soluciones, Tener una arma de fuego, y Matar a todos los No muertos, Una opción que para nosotros era imposible, o Que alguno de nosotros los entreteniera mientra los otros iban al supermercado, y el que entreteniera los no muertos, se buscara la vida para entrar en el supermercado.
- Vale lo rifaremos.- Dijo Adrían.
- A la de tres, sacad un numero con los dedos, una, dos y ¡Tres!.- Volvió a decir Adrian.
- Uno, dos tres, cuatro... ¡Veinte! - Contó Adrián.
- Empiezo a contar por mi, a quien le toque, se tendrá que Joder... - Insistió Adrián.
- Diecisiete, Dieciocho, Diecinueve... Veinte... Iván... Eres el Elegido...
- Joder... -Dije yo
Le pegue un puñetazo a la pared, y de lo antigua que estaba y en tal mal estado, le hice un Agujero de Gran tamaño.
- Vale lo haré yo; Pero yo me llevo la mochila con los Medicamentos y Con las Coca Colas, Por que si mi vida en cualquier momento, depende de vosotros, por los medicamentos y por la coca cola, Intentareis no matarme como Hizo Enrique en la estación de Autobuses en Umbrete... - Les dije yo a todos
Todos me Contestaron que sí, Pero que más me valía, que no la cagase.
Pasó una Media hora, hasta que estaba preparado para el Plan; Consistía en que con dos coca colas en la Mano, se las tiraría a los No muertos, Abiertas paras que se mojaran y les llamara la atención A muchos más no Muertos, Después tendría que Gritar para que fueran a por mi, y de mientras los demás saldrían a correr hasta llegar al supermercado, Y me Buscarían una entrada por la que yo pudiese entrar, y tendría que dar toda la vuelta A un edificio, para llegar a la calle del Supermercado, Y de allí entrar por la entrada fácil que me tenían preparada.
- Bueno, Pues Me Allá voy. - Me dije a mi mismo.
Salí Corriendo con dos coca colas en las manos, Las agite y las abrí , y las tiré a los No muertos, Todos de repente se dieron la vuelta, y empezaron a correr hacia mi.
- Venid Cabrones, Os enseñaré el Camino al Infierno, Venid detrás mía si tenéis Huevos. - Les dije a los No muertos.
Empeze a correr, y los No muertos venían detrás mía, Y los demás Empezaron a ir hacia el Supermercado. Me quedaban Por lo menos unos doscientos Metros para cruzar la esquina, Me iba alejando Cada vez más de los No muertos, Y cuando Di la vuelta a la esquina, Me encontré con lo peor; Estaba encerrado en un callejón sin Salida, Y si daba la vuelta, Me atraparían, Tenía que pensar en Segundos Como leches iba a salir de esta. Me subí en una Ventana de unas de las casas que había en el callejón, las ventanas eran de rejas, así que serían fácil de subir hasta el tejado. Cuando estaba en el segundo Piso, Los No muertos ya se estaban apoderando del callejón, e intentaban trepar, Pero con los brazos endebles que tenían se les arrancaban, Hasta que empezaron a enfadarse. Recordé la experiencia de un No muerto enfadado en Cazorla, Así que suponía, que empezarían a hincharse como globos Y ascenderían, Y después explotarían, y O bien la explosión dejaría caerme al Suelo, o Me caería sangre en los ojos, o en alguna herida, y entonces, La hubiera cagado del todo; Y entonces, empezé a trepar más rápido, y Los no muertos empezaron a hincharse como globos, y a ascender, Parecían Pelotas de playa recién llenadas. Me quedaba poco para subir, Pero un No muerto Hinchado me alcanzó; Estaba justo debajo mía, Y cogí una coca cola, la abrí y se la eche para encima, Por si acaso el gas, tenía un efecto en los no muertos, Y Al parecer no tenía, hasta que se me cayó una coca cola entera, y se la comió un no muerto, Y en un abrir y cerrar de ojos había explotado, y se llevo con el al infierno a muchos más No muertos.
El callejón estaba completamente Vacío, cuando empezé a tirar coca colas a los No muertos, Algunos no se resistían a morder la lata, al parecer, cuando entraba coca cola en sus cuerpos , explotaban, Como si se tratase de Una coca cola con caramelos Mentos.
Me salté el edificio, Y baje por unas escaleras, Y a trote, fui hacia el supermercado, y entré por la entrada que me tenían preparada, Y cuando vi al grupo les quería decir lo había pasado:
- Chicos, No os Imagináis lo que he descubierto.

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